Diseño web
¿Qué conceptos integran el presupuesto de un sitio nuevo y cuáles se cobran aparte?
Equipo Artisma
Agencia de Marketing B2B

El sitio nuevo se aprobó con un presupuesto que dirección consideró cerrado. En la semana del lanzamiento llegan tres cargos que nadie tenía contemplados: la licencia anual de la plantilla y de dos complementos, la renovación del hosting que la agencia contrató a su propio nombre y una sesión de fotografía de la planta, porque las imágenes de banco que se usaron en el diseño mostraban maquinaria que la empresa jamás ha tenido. Un mes después, el equipo comercial pide que los formularios lleguen directo al CRM y la respuesta es una cotización adicional, porque la integración nunca estuvo en el alcance. El proyecto terminó costando bastante más de lo aprobado, y el director financiero quiere saber por qué nadie lo advirtió antes de firmar.
El presupuesto de un sitio nuevo integra estrategia, arquitectura, diseño, desarrollo, contenido y SEO técnico. Dominio, hosting, licencias, fotografía, integraciones, mantenimiento y capacitación suelen cotizarse aparte, y conviene conocerlos antes de firmar.
Un presupuesto sin desglose convierte cada concepto omitido en un cargo sorpresa
En artículos anteriores explicamos cuánto cuesta en promedio rediseñar la página web de una empresa en México y qué componentes debe incluir un proyecto B2B completo. Aquí damos un paso previo a la comparación de precios: qué conceptos forman el presupuesto de un sitio nuevo, cuáles se pagan una sola vez, cuáles se renuevan cada mes o cada año y cuáles suelen quedar fuera de la cotización inicial.
Los precios varían tanto entre proveedores que cualquier cifra general sirve de poco. Lo que sí se puede estandarizar es la lista de conceptos. Con ella en la mano, tu equipo compara propuestas renglón por renglón y detecta qué omite cada una antes de que la omisión llegue como factura.
Costos de proyecto y costos recurrentes: la distinción que pocas cotizaciones explican
Un sitio tiene dos tipos de costo. Los de proyecto se pagan una vez para construirlo: estrategia, diseño, desarrollo, contenido y configuración. Los recurrentes se pagan mientras el sitio siga en línea: dominio, hosting, licencias con renovación, mantenimiento y los servicios de marketing que lo alimentan. Muchas cotizaciones presentan solo el primer grupo. Pedir ambos por separado, con su periodicidad, es la forma más simple de conocer el costo real del primer año y de los siguientes.
Los conceptos que sostienen el presupuesto base y lo que pasa cuando falta uno
Estos son los renglones que una propuesta profesional debería incluir de forma explícita, con su alcance descrito en términos que tu equipo pueda verificar al momento de la entrega.
Estrategia y arquitectura de información
Antes del diseño, alguien tiene que definir a quién le habla el sitio, qué búsquedas debe atender, qué páginas necesita y cómo se enlazan entre sí. Esa etapa produce el mapa del sitio y la estructura de cada página, y en B2B determina si un comprador encuentra su aplicación o su industria en un par de clics. Cuando la cotización omite este renglón, la estrategia la improvisa el diseñador sobre la marcha o simplemente nadie la hace.
Diseño UX/UI
El diseño de experiencia (UX) decide el recorrido del visitante: qué ve primero, dónde encuentra la información técnica y en qué momento se le invita a contactar. El diseño de interfaz (UI) resuelve lo visual: tipografías, colores, componentes y su adaptación al celular. Conviene que la propuesta indique cuántas páginas o plantillas se diseñan, en qué dispositivos se revisan y cuántas rondas de ajustes incluye, porque las rondas extra están entre los cargos adicionales más comunes.
Desarrollo y administrador de contenidos
El desarrollo convierte el diseño en un sitio funcional: programación, versión móvil, formularios, velocidad de carga y, en muchos casos, un administrador de contenidos para que tu equipo publique cambios sin depender del proveedor. Pregunta con qué tecnología se construye, quién queda como propietario del código y de los accesos, y si el sitio se entrega en tu dominio y en tus cuentas o en las del proveedor.
Contenido y redacción
Los textos deciden si el visitante entiende en segundos qué haces y para quién. Algunas propuestas incluyen la redacción de cada página con enfoque comercial y de búsqueda; otras dan por hecho que tu empresa entregará los textos listos. La diferencia pesa en tiempo y en resultado, así que el presupuesto debe decir quién escribe, cuántas páginas cubre y cuántas revisiones contempla.
SEO técnico y medición
Un sitio nuevo debe salir con lo básico resuelto: títulos y descripciones de cada página, estructura de encabezados, mapa del sitio, datos estructurados, velocidad, versión móvil y redirecciones desde las direcciones del sitio anterior. También debe quedar conectado a Google Search Console y a una herramienta de analítica desde el primer día, porque sin esos datos resulta imposible saber si la inversión trae visitas y contactos. Cuando la cotización dice solo «SEO básico», pide la lista de lo que incluye.
Lo que casi siempre se cobra aparte y aparece después de firmar
Estos conceptos rara vez forman parte del precio del proyecto. Que queden fuera es normal; el problema empieza cuando nadie los menciona hasta que llega el cargo.
Dominio, hosting y certificado de seguridad
El dominio se renueva cada año y conviene que esté registrado a nombre de tu empresa, con acceso de tu equipo a la cuenta y a la configuración de DNS. El hosting, o alojamiento, es el servidor donde vive el sitio; puede cobrarse por mes o por año, y su calidad influye en la velocidad y en la seguridad. Algunos proveedores lo incluyen dentro de un plan de acompañamiento y otros lo dejan a cargo del cliente. El certificado de seguridad, que permite que el sitio cargue con el candado en el navegador, hoy suele venir incluido con el hosting, aunque vale la pena confirmarlo.
Licencias de plantillas, complementos, tipografías e imágenes
Muchos sitios usan plantillas, complementos o tipografías con licencia de pago y renovación periódica, además de imágenes de bancos que se compran por uso. Si la propuesta no los enumera, pregunta cuáles se usarán, a nombre de quién se contratan y qué le pasa al sitio si alguna licencia deja de pagarse.
Fotografía, video y material propio
Las imágenes de banco sirven para una maqueta, y un comprador industrial nota de inmediato cuando la planta que aparece en el sitio pertenece a otra empresa. Una sesión de fotografía o de video de tus instalaciones, tu equipo y tus productos casi siempre se cotiza aparte, igual que la edición de videos o la creación de ilustraciones técnicas.
Integraciones con CRM, ERP y otros sistemas
Conectar el formulario o el chat del sitio con tu CRM, con tu sistema de cotizaciones o con una plataforma de automatización requiere trabajo de desarrollo que varía según cada sistema. Algunos proveedores incluyen una integración estándar; las conexiones con sistemas propios o poco comunes suelen cotizarse por separado. Define desde el inicio a qué sistemas debe llegar cada contacto que capture el sitio.
Mantenimiento, cambios y capacitación
Después del lanzamiento, el sitio necesita actualizaciones de seguridad, respaldos, monitoreo y ajustes menores. Ese mantenimiento se contrata por mes o por evento, y conviene saber qué cubre, qué se considera un cambio nuevo y en cuánto tiempo responde el proveedor. La capacitación para que tu equipo publique noticias, cambie textos o suba productos a veces viene incluida en una sesión de entrega y a veces se cobra por hora. La migración masiva de contenido del sitio anterior, la traducción a otros idiomas y las páginas que se agregan después de aprobar el mapa del sitio completan la lista de extras frecuentes.
Cómo leer una cotización para que el primer año se mantenga dentro de lo aprobado
Con la lista anterior, la revisión de cualquier propuesta se vuelve una verificación de renglones. Antes de firmar, pide al proveedor que responda por escrito:
Qué conceptos incluye el precio del proyecto y cuántas páginas, plantillas y rondas de revisión cubre cada uno.
Qué costos recurrentes tendrá el sitio, con su periodicidad, quién los paga y a nombre de quién quedan.
Quién aporta los textos, las fotografías y el material técnico, y en qué fecha deben entregarse.
Qué integraciones están incluidas y cuáles requerirían una cotización adicional.
Qué pasa al terminar el proyecto: mantenimiento, soporte, capacitación y propiedad de los accesos.
Una propuesta que responde estas preguntas sin rodeos le permite a dirección aprobar un presupuesto completo, con el costo del proyecto y el costo anual a la vista.
Responsabilidades del cliente: el concepto que nadie cotiza y todos pagan
Hay un costo que absorbe tu propia empresa: el tiempo de tu equipo para entregar información, aprobar diseños y revisar textos. Si la propuesta omite qué necesita el proveedor y en qué fecha, el calendario se alarga y el sitio nuevo tarda más en captar prospectos. Pide que esas responsabilidades queden escritas con fecha, igual que los entregables del proveedor.
Cómo lo resolvemos en Artisma
En Artisma trabajamos con tu dominio actual, así que mantienes el control total de tus DNS. Cada plan de página web incluye redacción con intención, llamados a la acción, asistente virtual y análisis de visitantes, con tu nueva página lista en 30 días, y publicamos los precios de nuestros planes con IVA incluido. El acompañamiento mensual incluye el alojamiento web, la analítica activa y el asistente virtual, mientras que los módulos adicionales, como blog SEO semanal, contenido para LinkedIn y Facebook, CRM personalizado, Google Ads o correo en frío, se activan por separado cuando tu empresa los necesita. De tu lado pedimos el manual de marca, el material multimedia que quieras mostrar y acceso temporal a tus DNS y a tu CRM para la integración.
Preguntas frecuentes
¿El dominio y el hosting deben quedar a nombre de mi empresa?
El dominio, siempre: es la dirección de tu empresa en internet, y perder el acceso a él puede dejarte sin sitio y sin correo corporativo. En el hosting hay más flexibilidad, porque algunos proveedores lo administran dentro de un plan mensual; lo importante es saber quién lo paga, qué incluye y cómo recuperas tu sitio si algún día cambias de proveedor.
¿Qué pasa si a mitad del proyecto necesito una página que no estaba en la propuesta?
Lo habitual es que se cotice como un cambio de alcance. Para evitar sorpresas, revisa con calma el mapa del sitio antes de aprobarlo y pregunta cómo se cotizan las páginas adicionales, porque agregar una página después del diseño cuesta más que incluirla desde la arquitectura.
¿El mantenimiento es obligatorio?
Un sitio sin actualizaciones de seguridad ni respaldos acumula riesgos con cada mes que pasa, y sin hosting deja de estar en línea. Puedes contratar el mantenimiento con tu proveedor o asignarlo a tu equipo, siempre que alguien tenga la responsabilidad y los accesos para atenderlo.
Si tu empresa está por aprobar un sitio nuevo y la cotización que tienes enfrente solo muestra un precio total, lo más probable es que varios de estos conceptos todavía estén fuera de la conversación. Solicita el diagnóstico de tu sitio en https://www.artismamkt.com y revisamos contigo qué necesita tu proyecto, qué incluye cada concepto y qué costos recurrentes tendrá tu página a partir del primer año.